La Albirroja ha tenido un inicio de campaña mixto en su búsqueda de un lugar en el Mundial 2026. Mientras que algunos jugadores han brillado, la falta de cohesión táctica ha sido evidente. El equipo necesita hacer ajustes estratégicos que se adapten a las fortalezas de sus futbolistas y a las debilidades de sus oponentes.

Uno de los aspectos más críticos a considerar es el sistema defensivo. Actualmente, Paraguay ha optado por una defensa de cuatro, pero con la velocidad y técnica de los jugadores rivales en el continente, un enfoque más flexible podría ser beneficioso. Implementar un esquema de tres defensores podría ofrecer mayor solidez en el centro, además de permitir que los laterales se incorporen al ataque, generando así superioridad numérica en el medio campo.

En el centro del campo, la clave está en la distribución del balón. La Albirroja ha dependido en exceso de pases largos, lo que a menudo ha resultado en pérdidas de posesión. Para contrarrestar esto, es esencial fomentar un juego más corto y dinámico, con un enfoque en el juego de toque rápido. Incluir un mediocampista creativo que pueda romper líneas y generar oportunidades de gol es vital. Jugadores como Miguel Almirón, que poseen la capacidad de cambiar el ritmo del juego, deben ser utilizados en esa función.

Además, la línea delantera ha enfrentado problemas de efectividad. Aunque los delanteros han tenido destellos de brillantez, la falta de conexión con el mediocampo ha sido notoria. Ajustar la formación para incluir un segundo delantero o un falso nueve podría facilitar una mejor colaboración entre la mediación y la ofensiva. Esto no solo aumentaría la cantidad de opciones en el ataque, sino que también podría desestabilizar las defensas rivales.

Por último, la motivación y el estado físico de los jugadores son fundamentales. Con un calendario apretado, la gestión del desgaste físico es crucial. La implementación de un enfoque más rotativo en la selección de jugadores puede garantizar que todos estén en la mejor forma posible para cada partido crucial.

En resumen, para que La Albirroja tenga éxito en su camino hacia el Mundial 2026, es necesario que Gustavo Alfaro y su cuerpo técnico evalúen y ajusten su enfoque táctico. Con un sistema más adaptable, una mejor distribución en el medio campo, y una línea delantera más colaborativa, Paraguay tiene el potencial para sorprender a sus oponentes y lograr una clasificación exitosa.