La selección de Paraguay volvió a brillar en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi el lunes 6 de julio, donde miles de hinchas corearon su nombre tras la histórica participación en el Mundial 2026. A las 18:20 h, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro descendió del avión y subió a un micro que los llevó a la zona de recepción, donde la multitud los recibió con una fuerte ovación.

¿Cómo se vivió el recibimiento?

Los aficionados, familiares y autoridades esperaron cerca de la pista. El momento más emotivo llegó a las 18:30 h, cuando jugadores y cuerpo técnico aparecieron frente a la gente y firmaron autógrafos sobre una tarima improvisada. El presidente Santiago Peña abrazó a varios integrantes del plantel y agradeció públicamente el esfuerzo que representó el regreso a la Copa del Mundo después de 16 años de ausencia.

¿Qué dijo el técnico Gustavo Alfaro?

Alfaro, el estratega argentino, instó a la afición a cuidar la llama del fútbol paraguayo. "Estos muchachos encendieron una llama que Paraguay siempre tuvo. Defiendan esa llama, porque cuando este país se une detrás de un objetivo demuestra que no existen imposibles", declaró en el aeropuerto. Sus palabras resonaron entre los seguidores que esperaban que la energía del Mundial se mantuviera viva.

¿Cuál es el contexto reciente del equipo?

En el último amistoso, Paraguay venció a México 2‑1 el 19 de noviembre de 2025, una victoria que reforzó la confianza del conjunto. La forma reciente muestra dos triunfos seguidos, aunque la serie de los últimos cinco partidos es 2 W‑0 D‑3 L, con una racha ganadora de dos partidos que llega justo después del Mundial.

¿Qué significa este regreso para el futuro?

El regreso a la fase final del Mundial después de 16 años reaviva la esperanza de una generación que busca consolidarse en torneos internacionales. La afluencia masiva en el aeropuerto indica un apoyo popular que podría traducirse en mayor inversión y mejores infraestructuras para el fútbol local. Además, la presencia del presidente y de dirigentes sugiere un compromiso institucional para impulsar la Albirroja hacia el próximo ciclo de clasificación.

El ambiente en Asunción quedó marcado por la mezcla de orgullo y melancolía: orgullo por haber vuelto al escenario mundial y melancolía por la derrota mínima ante Francia, que eliminó al equipo en los octavos de final. Sin embargo, la ovación en el aeropuerto dejó claro que la pasión paraguaya no se apaga.